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Donación, cuando la muerte puede salvar vidas

Por: Felipe Carreto


La ciencia ha encontrado en la muerte una utilidad que puede salvar vidas. Sin embargo, la donación de cuerpos en México aún es un tema poco hablado, pues involucra una serie de debates legales, culturales y éticos. Hoy en día, la Universidad recibe un cuerpo donado al mes, aunque disponen de una lista de unos mil posibles donantes.

En entrevista con UNAMPress, Adán Moreno, asesor jurídico en el Programa de Donación de Cuerpos (PDC) de la UNAM, afirma que la implementación de estos programas en las universidades del país es necesaria para mejorar la praxis médica en los estudiantes.


Y es que, según el doctor Tedros Adhanom, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019 “morían al menos 5 pacientes cada minuto debido a la atención poco segura […] muertes que pueden evitarse”. En el mismo comunicado, se afirma que por mala praxis mueren 2,6 millones de personas al año tan sólo en países de ingresos bajos y medianos.


De acuerdo con Moreno, los cuerpos donados al PDC son útiles no sólo para Medicina general, sino para otras prácticas como la odontología o la antropología, ya que permiten mejorar procesos médicos a través de la investigación y generar estadísticas acordes con las características de los mexicanos, pues gran parte de estos datos se enfocan a otras poblaciones.


Desde cualquier edad se puede ser donante, aunque, de acuerdo con cifras del portal de Transparencia, la edad promedio ronda entre los 50 y 65 años, 80 por ciento de ellos varones. Existen algunos criterios de exclusión, por ejemplo, que la persona haya muerto por una enfermedad infecciosa o que exista alguna investigación judicial en proceso.

La donación de cuerpos: ¿Impensado?

La forma en que los mexicanos rendimos culto a la muerte es única en el mundo. Sin embargo, esta manera de vivir el duelo es una de las principales razones por lo que la donación a las universidades aquí no es una práctica tan popular como en otros países.


Por esta razón, en el PDC, se permiten distintas modalidades a los donantes: una temporal y, otra, permanente. En la temporal es posible que después de unos años las cenizas sean regresadas a un familiar, en caso de que quieran colocarlas en una tumba cercana a la de otros familiares.


El PDC también ofrece citas informativas para quien tenga dudas o esté interesado en donar, las cuales se pueden solicitar ingresando a su sitio web o llamando al número 55 5623 2412. Las reuniones pueden ser presenciales, por teléfono o por videollamada.


Se recomienda que uno de los primeros pasos sea siempre comentar sobre esta decisión a los familiares. Debido a que serán ellos los encargados de avisar a la Universidad sobre la muerte del donante, pues la falta de un Registro Nacional de Donantes hace imposible para los hospitales y el Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) identificar aquellas personas que en vida decidieron donar su cuerpo.


Legislación en México

La donación de cuerpos se puede definir como un proceso jurídico, un contrato unilateral, ya que el donante expresa su voluntad a favor del donatario (la universidad) sin recibir nada a cambio. Una causa que sólo se cumple después de la muerte de la persona donante y con la participación activa de la familia.


En la CDMX, las instituciones que reciben cuerpos provenientes del INCIFO son: la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), en ambo casos provenientes del Centro de Asistencia e integración Social (CAIS); aunque sólo la UNAM cuenta con un programa formal.


Adán Moreno explicó que, actualmente, no se permite que las instituciones forenses asignen cuerpos sin identificar a las universidades, debido a la Ley de Desaparición Forzada publicada el 17 de noviembre de 2017, lo que ha disminuido la cantidad de donaciones que recibe el programa.

La ley fue aprobada en el contexto de violencia que atraviesan estados como Jalisco y Michoacán. Donde se tiene documentado que esta práctica ha afectado a los familiares de desaparecidos, pues en ocasiones los cuerpos se envían a las universidades sin haber realizado las investigaciones correspondientes.

Por todo ello, si deseas ayudar a la ciencia, si quieres que tu legado trascienda incluso después de la muerte, infórmate sobre este programa de donaciones y contribuye a dar vida a otros incluso después de tu muerte.


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